Micropropagación de plantas es un método biotecnológico
que permite la multiplicación a gran escala en un
tiempo relativamente corto. Esta es una técnica de
propagación asexual que duplica explantes o tejidos
pequeños de una planta madre seleccionada/élite
para producir numerosos propagulos que son genéticamente
idénticos a la planta madre (la propagación
clonal).
El
proceso se lleva a cabo en condiciones de un laboratorio
estéril para prevenir la contaminación de
los cultivos por bacterias u hongos. Los propagulos crecen
en frascos cerrados, sobre medio artificial, estéril,
y en ambiente controlado de temperatura y luz. El
proceso es micro-dimensionado y por consiguiente el espacio
requerido para la producción es relativamente pequeño
- millones de plantas se puede producir anualmente en un
laboratorio de unos pocos cientos de metros cuadrados.
La
producción no depende de el tiempo estacional y/o
sobre cualquier otra limitación exterior y por lo
tanto puede realizarse durante todo el año. El
producto es una pequeña, plantula In Vitro de alto
vigor y calidad, libre de cualquier insecto y/o enfermedad.
El
estricto control de la composición del medio de cultivo
y las rígidas condiciones ambientales crean un ámbito
ideal de multiplicación. Consecuentemente, en comparación
con las técnicas convencionales, se logra una tasa
mucho más alta de multiplicación.
Una
vez las plantulas salen del laboratorio, pasan a un período
de aclimatización (endurecimiento).
Las pequeñas plantulas In vitro son transferidas
a un invernadero especial, con fin de exponerlas gradualmente
a humedad mas baja y niveles más altos de luz.
Al
final de la etapa de aclimatización , la planta In
Vivo está lista para ser transferido al vivero, en
donde crecerá otras 6-7 semanas antes de ser plantado
en el campo como planta lista.
Las
ventajas de micropropagación para multiplicación
de plantas: